Plaza de San Juan de Dios, antes de su nueva imagenlunes, 2 de abril de 2012
CUESTIÓN DE HOSPITALIDAD. SIN BANCOS EN SAN JUAN DE DIOS
Plaza de San Juan de Dios, antes de su nueva imagensábado, 22 de octubre de 2011
DANIEL SALTARES, UN ESPECTÁCULO CON MAYÚSCULAS

miércoles, 22 de junio de 2011
DISCURSO DE INVESTIDURA DEL CONCEJAL DE CPER. FUE UN PLACER ESCRIBIRLO

Fachada del Ayuntamiento de Puerto Real (Cádiz)

Ricardo Jiménez (Concejal por CPER)
El 28 de agosto de 1963, hace exactamente 48 años, Martín Luther King inició su ejemplarizante discurso con “I have a dream” “Tengo un sueño”…
Hace unos pocos meses, un grupo de vecinos de la puertorealeña barriada del Río San Pedro, desalentados por la actual situación económica y social, hastiados por el desamparo por parte de las administraciones, cansados de malvivir en un ejemplar enclave que entendían olvidado de la mano de Dios, y de alguno de sus propios dirigentes que, tiempo ha, se atrevió a calificar a su barrio como “terreno hostil”, tuvieron un sueño. Sí, un sueño. Un sueño que no fue otro que fundar un partido político que les permitiese formar parte activa de las decisiones de su ciudad. Un partido que les posibilitara formar parte del juego atendiendo a las reglas y normas establecidas. Sin crear revuelo ni efímeras revoluciones, sin llamar de forma ingente la atención, pero siempre con un objetivo común, manifiesto, sensato y evidente.
En ese momento, se lo puedo asegurar a cada uno de los presentes en este salón plenario. Nadie, ni un solo vecino o amigo, ni uno solo, apostaba un céntimo por el éxito de este insólito proyecto.
Hoy, 11 de junio de 2011, yo estoy aquí para hablar en nombre de todos los ciudadanos y ciudadanas que decidieron lanzarse a la calle y apoyarnos el pasado día 22 para hacernos llegar hasta aquí y hacer historia. Hoy, gracias a Ciudadanos por el Río, una de las barriadas más importantes de esta población y de la bahía, el Río San Pedro, tiene voz en esta casa del pueblo. Pero no solo ellos, no se equivoquen, porque también la tendrán esas barriadas que se sientan igual de abandonadas que la nuestra, porque los problemas son comunes y las soluciones son las mismas. Y ahí estaremos para apoyarlas también de forma solidaria, como hermanos, como vecinos, como amigos…
Hoy, ese gran equipo de trabajo que tanto ha luchado por impulsar y transmitir su propuesta a lo largo de la campaña electoral, puede estar orgulloso porque al fin estamos aquí. Y venimos dispuestos a trabajar y a colaborar, dispuestos a tender la mano a nuestra alcaldesa, a su partido, y al resto de las formaciones políticas, siempre y cuando busquemos entre todos lo mejor para el Río San Pedro y Puerto Real. Y deseo aclarar que esto no querrá decir que nos detengamos ahí, ya que con el apoyo y colaboración de nuestros vecinos y vecinas, intentaremos emprender acciones y proyectos tendentes a la mejora de nuestra barriada.
Es evidente que tras los resultados de las recientes elecciones municipales, el panorama político de nuestra localidad ha cambiado totalmente con la llegada de savia nueva y prósperas ideas. Una renovación que llega de la mano del Partido Andalucista encabezado por nuestra nueva alcaldesa Maribel Peinado, a quien desde este momento le deseamos la mejor de las suertes y que sepa atender y superar con creces las expectativas que ha despertado en Puerto Real. Atrás queda ya, desde hoy mismo, muchos años de historia que ahora toca recuperar. Será un duro trabajo, pero nadie aseguró nunca que fuera fácil. Hombro con hombro pues, todos los que estamos aquí, pero sobre todo el equipo de gobierno, tiene la ardua misión de generar ilusión, esperanza y bienestar a los puertorrealeños.
Y no lo digo yo, que son muchos los que sostienen que residimos en un enclave perfecto en el que, si somos capaces, se pueden llegar a hacer grandes cosas. Pero ojo! Aviso! siempre, señora alcaldesa con trabajo, respeto, coherencia y sin recaer en los mismos errores del pasado. No lo olvide. Porque ahí estaremos nosotros siempre para recordárselo, como es nuestra misión en la oposición. Una oposición que espero que esté marcada por el diálogo, el consenso, la cordialidad y las ganas de cumplir los designios del bienestar del ciudadano.
Sí, señoras y señores, detrás de los muchísimos votantes que respaldaron a Ciudadanos por el Río, hay otras muchísimas personas más. Y todas, como quiso en su día el gran Martin Luther King, comparten el idéntico sueño de despertar en un lugar mejor. Un lugar con trabajo y futuro, con buenos centros educativos, con limpieza en sus calles, con adecuados parques infantiles, con seguridad, con fiables equipamientos, sin cables de alta tensión encima de las cabezas de sus ciudadanos, con cursos y formación adecuada para los jóvenes, con zonas de ocio para ellos y por supuesto para nuestros mayores...
Y para concluir y no extenderme demasiado en mi intervención, no me queda más que decir que intentaré cumplir a rajatabla y con orgullo el importante papel que me ha correspondido llevar en esta legislatura. Papel que no es otro que el de representar a la barriada a la que pertenezco y atender las demandas de los vecinos de otras zonas que también ansían progresar. Porque como insistimos en nuestro programa, queremos que CPER se caracterice por ser una formación moderna, eficaz, abierta y plural. Una formación dispuesta a escuchar y llevar la voz de la calle a las instituciones pertinentes. Por fin eso ya es posible. Por eso, puede que ese sueño de hace meses… se esté haciendo ya realidad.
Dicho esto, no me queda más que agradecerles la atención prestada y desearle a nuestra nueva alcaldesa y a su Equipo de Gobierno, la mejor de las suertes y entendimiento con el resto de las formaciones políticas para esta nueva legislatura. Recuerden ustedes que estamos aquí y que, al fin y al cabo, aunque desde posturas diferentes pero no enfrentadas, todos queremos y deseamos lo mismo: lo mejor para nuestro querido PUERTO REAL.
Señoras y señores, el 28 de agosto de 1963, hace 48 años, Martín Luther King abrió su ejemplarizante discurso con “I have a dream” Yo tengo un sueño… Muchas gracias…
lunes, 23 de mayo de 2011
EL RIO SAN PEDRO Y CPER HACEN HISTORIA.

jueves, 24 de febrero de 2011
LA SEÑORA MOSQUERA, BARROSO Y EL PARQUE PARA PERROS



lunes, 27 de septiembre de 2010
CARTA ABIERTA A ANA MOSQUERA


Pero he aquí que no. Que me equivoqué. Que quizás Mosquera, atraída por los cantos de sirena de la política y la popularidad que ésta conlleva a nivel local, comenzó a despojarse de sus ideas iniciales al mismo ritmo que hiciese el cerdito Snowball en la antológica obra de "Animales de la Granja" de George Orwell, cuya lectura nunca pasa de moda y les sugiero de forma encarecida.
Todo esto sale a colación porque desde hace un tiempo, y hastiados del insolente y constante ninguneo que sufrimos por parte de nuestros gobernantes (entiéndase la escala de éstos de mayor a menor o viceversa hasta alcanzar lo más alto de la Moncloa), un grupo de vecinos del Río San Pedro hemos decidido unir nuestras fuerzas para intentar acabar con un terrible problema que llevamos padeciendo durante años. Hoy por hoy importa un mismo bledo si nuestras calles sufren el inevitable deterioro de la edad, si escasean puntos de luz o papeleras, si carecemos de biblioteca, de parques infantiles en aceptable estado, de cursos de formación para jóvenes, desempleados y mujeres, de un decente paseo marítimo o que a las obras que empiezan nunca se les dé el último empujón para acabar; lo que nos importa ahora y desde hace años, sobre todo, es que sobre nuestras cabezas transcurra un cableado de Alta Tensión de 400 Kw que pone seriamente en peligro la salubridad de todos los vecinos, en especial la de los más pequeños. La de los seres que más queremos y que conforman el germén de nuestras esperanzas e ilusiones. El futuro.
No considero que sea el momento adecuado de desgranar el sinfín de enfermedades que comporta el hecho de residir en un barrio envuelto por completo por la corriente electromagnética. Y que nadie piense que me invento nada o se ha instalado gratuitamente en mi ánimo sembrar la alarma general. Que es la propia Administración, a través de la actual legislación de Alta Tensión, la que establece que por cada kilowatio debe existir una separación mínima a vivienda de un metro de distancia, por lo que esa línea de Alta Tensión tendría que haber sido debidamente soterrada o desviada hasta las afueras del barrio (más allá de los 400 metros); y no a quince escasos como se sitúa en la actualidad desde hace demasiado tiempo.
Cual ilusionados autómatas, llevamos más de una década escuchando decenas de pretensiones y promesas encaminadas a erradicar este grave problema del que al final, al más puro estilo de Poncio Pilatos, el que más y el que menos se planta sin decir ni hacer nada al respecto. Es probable que todo se deba a la apatía y la desilusión general que suele envenenar este país o porque, en realidad, lo que pueda ocurrirles a unos pocos miles de personas que habitamos en el Río se las trae a los políticos al mismo pairo. Por eso, hartos de la desidia institucional, hartos del abandono y de navegar a la deriva sin merecerlo, como bien firmaría el mismo Uderzo con su famosa aldea gala, hemos decidido plantarnos y hacer saber que ya es hora de que vivamos con salud. De que todo el mundo se entere de que la ley nos asiste y ampara y que nadie tiene el menor derecho a torearnos por más tiempo mientras los organismos institucionales deciden torcer la mirada hacia el lado contrario. Es por eso por lo que muchos de los vecinos del Río San Pedro nos hemos volcado para solicitar estos días las firmas y el apoyo a un manifiesto en favor de que el cableado sea soterrado o desplazado de una vez para que nuestros hijos crezcan en paz, sin el menor temor a la enfermedad o a algún daño irreparable de los que los únicos culpables serán los políticos y quiénes por ignorancia decidan ponerse la venda en los ojos. Y he aquí, tras esta reflexión, donde una hoja de firmas recala en las manos de Ana Mosquera para que ésta, sorprendentemente, rechace de plano su apoyo, probablemente ante el temor, me atrevo a pensar, de que nuestra iniciativa común se trate de un tejemaneje político. Nada más lejos de la realidad, señora Mosquera. Se lo afirmo con la mano en el corazón. Y ojo, que pienso que está usted en su pleno derecho a actuar como guste, como cualquier ciudadano y bien dicta nuestro texto constitucional, pero entonces, siendo así, le ruego que tenga el detalle de no caminar por la vida como una ferviente e innegable defensora de los intereses del Río San Pedro cuando en realidad sabe muy bien que eso no es cierto. Y es que cuando se le ha solicitado su respaldo en calidad de vecina, que no de representante de su partido, usted ha sido capaz de ignorarnos y enmascarar la realidad con mil pretextos sin tener presente que mientras duerme en su casa está recibiendo la misma radiación electromagnética que el resto de vecinos, aquélla que puede apagar lentamente y sin remedio su vida o la de los suyos.
Que sepa y entienda que si algunos de sus vecinos (entre los que me incluyo) invertimos nuestro tiempo y esfuerzo en recopilar firmas es por el bienestar de usted también. Por su salud y la de sus seres queridos. Por la de toda persona que reside en esta barriada y que solo desea vivir en este bello enclave de la bahía con las mínimas garantías de seguridad sin sentirse conejillos de Indias de ésta o esa compañía eléctrica que antepone sus enormes beneficios a la salud de los más pequeños.
Sí, me ha decepcionado, señora Mosquera. Y mucho. Aunque como bien sabemos desde pequeños, rectificar es de sabios y perdonar también. Por eso le invito a que reconsidere su acción. A que tome estas palabras como un acto de reflexión o crítica constructiva, como un gesto de buena voluntad de unos vecinos que merecen ser escuchados. Su firma será entonces bien recibida y sumará una más. Y no crea que será más importante que la mía o la de la vecina del tercero izquierda o la de la panadera o la del mecánico del bajo b. Simplemente será una más que apoye la primera piedra del cambio hacia un futuro Río San Pedro salubre y sin riesgo de enfermedades.
Y sí, aunque hasta a usted misma le cueste creerlo, aún algunos residentes del barrio siguen creyendo en su persona como una digna representante vecinal, por eso, ahora más que nunca, por la salud de las mujeres, hombres, niños y mayores del Río San Pedro, le invito personalmente a que, no como política sino como ser humano, reconsidere su postura y acepte solidarizarse, apoyar y luchar por esta noble causa en virtud del bienestar de la ciudadanía. Será bien recibida, como cualquier vecino. Usted misma.
miércoles, 12 de agosto de 2009
PAGA TU, QUE YO LO HARÉ CUANDO ME DE LA GANA

domingo, 28 de junio de 2009
EL CÓDIGO, TU PUNTO DE ENCUENTRO EN PUERTO REAL




lunes, 16 de febrero de 2009
UN PROYECTO ILUSIONANTE...¿A QUÉ VIENE ALGUIEN Y LO JODE?

Convendrán conmigo que, después de los despidos continuos en Airbus, Altadis o General Motors o los cierres definitivos Delphi y muchas de las pequeñas y medianas empresas del entorno de la Bahía, esta noticia llega como agua de mayo. Ahora sólo resta que el proyecto continúe adelante y que no quede, como casi siempre, en agua de borrajas o una inocentada más a las que, por desgracia, ya estamos tan acostumbrados en esta provincia de España en la que casi todo nos lo solemos tomar finalmente a broma, cuando no a cachondeo.
Entiendo y eso es lo que más me asusta, que un proyecto de este calibre implicará grandes cantidades de euros de por medio, y ahí es donde radica el riesgo de que, como viene siendo habitual, algún listo/a encubierto/a aparezca en la escena para intentar sacar tajada y forrarse a costa de estos holandeses hasta que los haga desistir y todo quede en el maldito intento. Ojo, que nadie se escandalice ni ponga el grito en el cielo por lo que digo, porque si atendemos a las noticias diarias de nuestro país, caeremos en la cuenta de que el trinomio política-intereses comunes-corrupción, es el pan nuestro de cada día. Un hecho que ya contemplamos tan normal, que cuando se descubre a un nuevo político corrupto, sea del partido que sea, uno ya no levanta ni la ceja.
Por eso, aunque me lo anuncien a bombo y platillo, (y quizás porque uno ya se está acostumbrando a tener tantas muescas en el órgano de la ilusión) hasta que no vea el centro comercial levantado y con ambiente en la puerta para entrar, no me creeré absolutamente nada. Porque sí. Porque es así. Porque lo que aún ni siquiera sospechan estos señores holandeses es que, a pesar de las necesidades de nuestra tierra y que muchos matarían por trabajar en dicho proyecto, dentro de poco, y si no al tiempo, empezarán a ahogarse en un sinfín de papeles y burócratas con tendencia a poner la mano.
Ojalá me equivoque y dentro de muy poco, alguien me diga que debo retractarme de mis palabras, porque eso significará que nada más y nada menos que 2000 gaditanos tendrán la oportunidad de vivir e ilusionarse como dignamente se merecen.
Por favor, señores políticos y demás miembros (“miembras”) de entes que se puedan verse implicados de alguna manera en este sueño, ya sea Ayuntamiento, Diputación, Junta de Andalucía, Estado, etc. les ruego encarecidamente desde el periscopio que, por una puñetera y jodida vez, dejen a un lado sus diferencias (e intereses particulares el que pensara tenerlo) y miren por el bien común de una ciudad que se muere a marchas forzadas.
miércoles, 11 de febrero de 2009
¿DÓNDE HEMOS DEJADO LA SOLIDARIDAD? EN YOUTUBE

En cualquier caso, doña Carmen, quisiera comentarle que, no dudando en absoluto de sus manifestaciones aparecidas en “Diario de Cádiz”, lo cierto es que, teniendo en cuenta lo aparatoso del accidente, el lugar concreto en que sucedió (una recta de dos carriles limitada a 50 kilómetros hora), la buena meteorología y cómo quedó su coche sobre la calzada, no estará en desacuerdo conmigo que cualquiera que estudie las fotos no deje de preguntarse si el conductor del mismo “llevaba dos copas de más, iría hablando por el móvil, cambiando la emisora de radio o distraído en otros menesteres”. (Y si no haga la prueba). Ojo, que no digo en absoluto que usted entrara en estas tres teorías, que ya ha dejado suficientemente claro que no, pero por lógica, y teniendo en cuenta que el vehículo volcó tanto o más espectacularmente que los eternos perseguidores del equipo A, es lógico que a todo ser viviente le ronde estas cosas por la cabeza.
Cierto es que el vehículo que ocupaba el carril derecho y que provocó su urgente maniobra no debía estar detenido ahí, pero también convendrá conmigo que, en condiciones normales no hubiera ocurrido nada, pues la simple lógica, en estas circunstancias, invita (si no hay nervios de por medio) a pisar a fondo el freno y no a acelerar para intentar tomar impulso en el volantazo. Dicho esto, y teniendo en cuenta que conducía de forma correcta, imagino que como muchas veces les ocurre a muchos conductores, deberá entonces preguntarse qué es lo que falló para que no se vuelva a repetir y volver a poner en riesgo su vida.
Pasando a otra página del capítulo, lo que no me parece de ninguna manera justificable es que, tras producirse el accidente, los viandantes no se atrevieran a auxiliarla y sí en cambio a rodearla para sacar sus teléfonos móviles y cámaras con objeto de no sólo guardar una instantánea para el recuerdo sino, posteriormente, darse “patadas en el culo” para colgarla en internet. Y es que mucho me temo, con actos como este, que los valores principales y mínimos que se le puede pedir a una persona se están perdiendo a marchas forzadas. Quizás por ello, esa máxima consistente en “ayudar al prójimo” ha pasado a convertirse en “solidaridad youtube”, es decir, “ayudo a todos a saber qué es lo que ha pasado a través de mi móvil sin importarme la escena en sí”.
Es deleznable, de mal gusto y repito que injustificable, mire por donde se mire, que sólo dos personas se prestaran a ayudarla mientras el resto, bajo la socorrida premisa de “yo no me meto en líos”, pasaron olímpicamente del asunto. Es una lástima, pero no se apure, no le de más vueltas señora concejala, lo que le ha ocurrido no supone más que un claro ejemplo de la estúpida y circense sociedad sin valores que estamos fabricando entre todos y que dejaremos como herencia a nuestros hijos.
De todas maneras y si le sirve de consuelo, viviendo en Cádiz no tiene de qué preocuparse, ya que si nadie le tendió la mano en el momento que sí lo necesitó, ahora verá como en Carnavales, la fiesta en la que todo se suele solucionar en esta tierra, alguien purificará su alma dedicándole un cuplé o un bonito pasodoble. Y Santas Pascuas.
Que se mejore, señora Obregón.
martes, 10 de febrero de 2009
LAS CASAS QUE SE CONSTRUYEN POR EL TEJADO

Si a los mencionados precios desorbitados unimos la escasez de suelo para aparcar en esta isla-ciudad, las zonas azules más caras de España y el cada vez más paupérrimo poder adquisitivo de los gaditanos, nos encontramos de lleno ante una serie de circunstancias que no ayudan en absoluto a que nuestro Cádiz pueda ser considerado como un aceptable destino turístico. En alusión a esto, recuerdo que un amigo valenciano que solía dejarse "caer" por estas tierras los veranos me comentó: "La ciudad es magnífica, playas las que quieras y gente estupenda, pero intentar aparcar todos los días es un suplicio".
Por si no fuera suficiente todo esto, ahora, las mentes pensantes del nuevo PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) estudian, entre otras medidas, peatonalizar una buena parte del paseo marítimo y sus calles adyacentes. Qué bonito sería la costa de esta manera. Con un plan “30”, es decir, coches circulando a velocidad calmada, cientos de bicicletas y otros tantos paseantes. Sin embargo, volvemos a lo mismo. Aquel o aquellos que se están cuestionando esto, imagino que son los mismos que disponen de coche con chofer que le lleva y le trae al trabajo y automóvil particular en el garaje de su chalet con su pertinente tarjeta de “aquí aparco por la misma geta” que suelen poseer, a modo de privilegio, muchos miembros del Ayuntamiento, Diputación Provincial, Junta de Andalucía, etc.
En cualquier caso, debo admitir que la idea de peatonalizar la zona no me parece del todo mal, siempre y cuando, insisto, mientras no se pretenda construir la casa por el tejado. Para ello, la única manera que se me ocurre sería acondicionar varias fincas o zonas colindantes con plazas de aparcamiento GRATUITAS para que a los visitantes les sea cómodo venir en coche a nuestra ciudad y disfrutar de ella sin que tengan que dar mil vueltas y terminen marchándose desesperados o con el mal sabor de boca de que en los “parkings” se les ha atracado casi a mano armada. Como suele ser, para variar, norma común por estos lares.
viernes, 6 de febrero de 2009
QUE VIENE UN TORNADO

Esto viene “a cuento” de “la que se lió” este pasado jueves en Cádiz por el famoso y presunto riesgo de un tornado que, afortunadamente no se produjo. Por mucho que ahora digan o dejen de decir que todo se debió a una frase que se filtró entre el comunicado oficial de la Junta de Andalucía, considero que esas cosas no deben ocurrir y que alguien debería tener los arrestos suficientes para pedir una disculpa, cosa que, por supuesto, no llegará nunca porque ahora será el tiempo de señalar con el dedo a unos y a otros antes de echar balones fuera. ¿Quién sabe? Habrá sido un rumor que creció como una ola, vaya usted a saber.
Ojo, que no digo que esté mal prevenir que lamentar, pero lo que no resulta lógico es informar a los medios de comunicación de que existe peligro de tornado (así lo comunicó Punto Radio en su boletín local de las 14 horas) cuando en realidad, los mismos organismos meteorológicos debían andar desconcertados pues saben perfectamente que ese es un fenómeno natural impredecible. El caso fue que a esa hora, debido al boca a boca, ya muchas personas estaban francamente asustadas y, móviles en mano, si corrieron riesgos para sacar a sus hijos de los colegios, apresurarse por las carreteras para llegar a casa lo antes posible o poco menos que cerrar puertas y ventanas antes de encomendarse a la piedad del Todopoderoso.
Entiendo que, desde protección Civil, la alcaldesa, que sin duda habría tenido algo que ver con el comunicado del Ayuntamiento, al tiempo que se aliviaría por saber que no iba a ocurrir nada, estaría tirándose de los pelos porque ni siquiera saltó una brizna de viento que corroborara en parte todo el despliegue de seguridad y alarma que había generado. Incluso Astilleros paralizó su producción y varios negocios optaron por no abrir por la tarde.
En cualquier caso, y en el resto de una jornada que rozó lo primaveral, no fue la única que recurrió a darse tirones de la cabellera pues los comerciantes, como siempre, sufrieron otra broma más de nuestro querido Ayuntamiento y se quedaron comiendo moscas debido a que la población, en parte aterrada, no salió de sus casas esperando un tornado que dicen, y esto es antológico, se acercaba por Conil, y como el autobús de Comes, le restaba pasar por Chiclana y San Fernando antes de llegar a Cádiz. Lo dicho. De risa. Para un cuplé en la final de la chirigota del “canijo”.
Por otro lado, si hay que dar una lectura positiva a este asunto, y ahora voy a ponerme de lo más catastrofista, es que al menos la organización de desalojo de los colegios, universidad, alerta en urgencias de hospitales, cuerpos de seguridad, etc, fue de lo más aceptable de cara a la llegada de una verdadera fuerza de la naturaleza como la que podría ser el maremoto que asoló la costa atlántica europea allá por 1755. Ahora, 250 años después, y eso lo saben muchos científicos, entramos en los años “calientes” para la repetición del ciclo, ya que este tipo de fenómenos tiene una temporalidad aproximada de entre 250 y 300 años.
En cualquier caso, y que esto sirva de alivio, lo que nos diferencia de aquellos años en que nos “salvó” la Virgen de la Palma, es que la tecnología meteorológica y los satélites podrían ayudarnos a predecir la llegada de las olas a la costa con una anticipación de más de dos horas. ¿Tiempo suficiente para que todos pudiéramos desalojar la ciudad? Eso habría que verlo.
jueves, 29 de enero de 2009
RECORRIDO SENTIMENTAL POR LA CIUDAD DE CÁDIZ

En él, el lector se irá sumergiendo en mil y una anécdotas, fechas y demás datos de las distintas partes de la ciudad. Aderezado con un ritmo atrayente y una pluma versátil que genera bastante confianza, Belén ha sabido conjugar con sumo temple y maestría la historia añadiendo, además, un ligero toque de la idiosincrasia gaditana, que debo reconocer que sobrevuela la obra en todo momento. Porque la voz del narrador, siempre cercana, parece acompañar al lector casi señalándole con el dedo hacia donde mirar en cada momento.
Situándose a la cabeza de las listas de ventas de las librerías de Cádiz a los pocos días de su puesta de largo, hace menos de un año, se trata además de un libro de mesilla para todo gaditano que viva lejos de su tierra (o el que ame Cádiz también, por supuesto) y que guste empaparse de la “Tacita de Plata” allá donde se encuentre. Que luego bien podrá comprobar, en su visita a la ciudad, las maravillas que encierra este libro.
Para más información, aquí les dejo los datos de la obra y la web de la editorial, desde donde podrán adquirirla sin coste alguno de envío.
Título: Recorrido Sentimental por la ciudad de Cádiz.
Autor: Belén Peralta
Editorial: Absalon
Año: 2008
ISBN: 978-84-934749-9-7
PVP: 14,95
Más información del libro en: www.edicionesabsalon.com
lunes, 19 de enero de 2009
CÁDIZ, SI ES LUGAR PARA VIEJOS. UN GUIÑO A MIS AMIGOS

Y es que el incansable paso del tiempo, las distintas etapas de la vida, la deprimida economía que siempre azota este sur, la falta de trabajo, la escasez de pisos (y/o el precio de estos) y mil condicionantes más, han provocado que muchos de los que integrabamos aquel batallador equipo de “futbito” de 6ºC de Santa Teresa o los que nos reuníamos en la plaza de Jesús Nazareno alrededor de un balón de plástico, las canicas o los trompos (dicho sea de paso con las rodillas masacradas de postillas y arañazos), ya sólo compartamos el recuerdo de ese querido Cádiz desde la distancia.
Yo de momento, y eso se lo debo exclusivamente a la fortuna, aún continúo aquí, pero son mayoría los que, impulsados por la escasez de casi todo lo esencial para empezar a subsistir por su cuenta y formar una familia, tomaron las maletas con el corazón hecho trizas pero con la idea de regresar algún día.
Madrid, Bilbao, Valencia, Castellón, Logroño, Málaga, Barcelona, Mallorca, Islas Canarias y no sé que otros lugares más, que a buen seguro se han quedado al borde del tintero, acogen hoy a esos, mis amigos de la infancia, a los que en ningún momento se les ha facilitado el derecho natural de que sus hijos coman erizos, se lancen a la “bomba” desde la cúspide del puente canal o disputen la final de la “Champions” en la arena de La Victoria con el sol a punto de dormirse en la mar como único testigo.
A veces, con los ojos tristes y la melancolía condenándole la voz, son sus padres, a la grupa de los sesenta y con el descanso de la jubilación bien merecido por los duros años de trabajo, los que aún me recuerdan de cuando juvenil, me saludan por la calle y me comentan no sólo lo bien que les va a sus vástagos sino también lo mucho que les echan de menos. Tanto o más como a unos nietos que, por desgracia, como me confesó el otro día la madre de mi querido amigo Moisés, se han perdido la bendición de crecer entre el olor a mar y la oportunidad de que su abuela pueda dormirles cariñosamente susurrándole al oído el tanguillo de “Los Duros Antiguos”.
Así, casi de puntillas, tal como de forma callada la humedad de esta bendita tierra nos va aplomando nuestros huesos, la mayor parte de esa generación, que colmaba a rebosar las murallas de San Carlos, Plaza de España, Argüelles, Plaza de Mina y alrededores durante las noches de “movida” de finales de los ochenta y principios de los noventa, ha ido desapareciendo del mapa gaditano provocando un socavón generacional. Hoy en día, esto no sólo se traduce en estadísticas negativas del índice de natalidad, con el consecuente descenso de la población sino que, además, ha tenido mucha culpa del imparable envejecimiento de la misma.
Basta sólo con sentarse a tomar una cerveza en la terraza de cualquier plaza gaditana para percatarse de que nuestros mayores ya cuadruplican o quintuplican el número de niños que hoy juegan en ellas. Son nuestros padres y abuelos los que siguen siendo protagonistas de una ciudad, también vieja, que no está preparada ni de lejos para lo que se le viene encima. Sin apenas centros geriátricos, pocos descuentos y ayudas económicas para ellos, escasez de personal para asistir a los más necesitados y unos servicios terriblemente costosos para sus paupérrimas pensiones, ha sido este mismo Cádiz tan amado, junto a sus circunstancias, el que les ha privado de disfrutar de sus familias. Y a mí, como a muchos, de nuestros amigos de adolescencia.
Será en 2012, y como uno de sus servicios más gloriosos a esta ciudad, cuando esos mismos padres y no sus hijos, apenados y echando de menos la tierra que les vio nacer a cada instante, agiten al aire de levante mil banderitas esgrimiendo una sonrisa para que el mundo entero se percate de lo contentos que estamos de celebrar el bicentenario de la Pepa, aunque sea sin la cercanía de los seres queridos.
Menos mal, como dijo aquel, que la ciencia está para algo y unos pocos de los que formábamos ese equipo de 6ºC, hemos vuelto a encontrarnos, gracias a una herramienta en auge que, si antaño en los tiempos de las chapas nos parecía pura y dura ciencia ficción, hoy es una milagrosa realidad llamada “Facebook”.
domingo, 18 de enero de 2009
TRANSPORTE PÚBLICO A PRECIO DE ORO

Imagino que mis palabras hincharán las venas del cuello a algún listo que saltará a la palestra argumentando que este año se han puesto en circulación autocares nuevos y que la mejora por parte de la empresa es constante. No le quitaré la razón, aunque si quisiera mencionar también que, al margen de que esa sea una obligación de la firma de Transpostes, atendiendo a la notable diferencia del precio del billete, como mínimo los viajeros de Cádiz deberían viajar todos sentados, con pantallas planas individuales, mp3 incluidos y, si me apuran, una azafata o azafato (para que no se me enfade la Ministra de Igualdad) ofreciendo unas bebidas gratuitas. Así de claro.
Quiero pensar, como muchos que mascullan rascándose el bolsillo en la parada cuando llega el autobús, que los representantes de la Comisión de precios de Andalucía, en un alarde de coherencia y no menor grado de sabiduría, (y por supuestos ignorando esos “tópicazos” de Cádiz respecto a las altas tasas de desempleo y el aumento de personas de la tercera edad con sus infrahumanas pensiones), se pasaron tres pueblos a la hora de proponer en agosto pasado la nueva revisión de precios que acaba de ponerse en vigor desde su publicación en el BOJA del 17 de enero del presente 2009.
A todo esto, y poniendo por delante que menudo cabreo deben tener también los tinerfeños, que pagan el viaje a 0,95 euros, el bonobús en Cádiz se ha puesto a 6,20, lo que plantea un serio ahorro siempre y cuando usted sepa dónde adquirirlos, no se hayan agotado, o el punto de venta haya desaparecido definitivamente por quiebra. En Londres y otras ciudades, pongo por caso, cada dos o tres paradas existen unos cómodos expendedores, parecidos a los de la zona azul (que eso es otra historia de la que ya hablaré algún día), que dispensan bonobús y otros paquetes de billetes alternativos. Su implantación, por supuesto, no creo que fuera muy costosa aunque, por supuesto, para la empresa de Transporte Público no resulta nada conveniente. Quizás por ello su afán de poner impedimentos a la adquisición de bonobús.
Dicho esto, con más de tres cuartos de la ciudad en obra, se coacciona aún más a los ciudadanos a tomar un autobús que, por más que uno ajuste cuentas, al final no resulta más barato que tomar el coche o la motocicleta. Así nos luce el pelo.
jueves, 15 de enero de 2009
¿CRISIS MUNDIAL?

Tanto es así, que cuando multinacionales enteras, amparadas en los nefastas cifras que registra la economía ¿mundial?, deciden despedir de un plumazo a miles de trabajadores, estos lo terminan asumiendo de buena fe y, como un nutrido grupo de borreguitos, caminan por sí mismos a la cola del paro entendiendo que la crisis les ha tocado de lleno y sus pobres directivos comienzan a pasarlas canutas para mantener el yate, pagar los caprichos de sus amantes o, también y por supuesto abonar la mensualidad al jardinero que ha comenzado a descuidar el césped de la mansión más de la cuenta.
Esta mañana, precisamente, encuentro en la prensa digital un par de noticias que alumbran un tanto mi teoría. La multinacional estadounidense Motorola, continuando la estela dejada por otras muchas con anterioridad, acaba de anunciar sin despeinarse la friolera de 4000 despidos inminentes en 2009, que se unirán, para más gloria, a los 3000 anunciados a fines de 2008. Tres mil de estos últimos afectarán de lleno al área de móviles mientras que los restantes recaerán en puestos de funcionarios corporativos y personal de otras unidades de negocio. Con esto, y varios recortes más, Motorola espera el ahorro de más de 1.500 millones de dólares. Cabe destacar, por cierto, que su actual motor de hacer dinero no ronronea como debiera pues en 2008 “sólo han podido sumar” unos ingresos netos de 7200 millones de dólares, por los 9600 de 2007 y los 11700 de 2006. Esta caída da lástima ¿verdad?
Por el contrario, poco más allá, se informa que “China supera ya a Alemania como tercera potencia económica mundial”. Esto sitúa al gigante asiático, gracias a un aumento del 1,1 de su PIB (Producto Interior Bruto) desde 2007, (esto es, pasa del 11.9 al 13 por ciento, lo que viene a ser 3.76 billones de dólares), tan sólo por detrás y muy cerca de los Estados Unidos y Japón. No hay que exprimirse mucho los sesos para atar cabos y comprender que esa crisis mundial de la que tanto se habla, por tanto, no afecta a todos por igual. Es más, me atrevería a sospechar que grandes firmas como Motorola, aprovechando esta especie de reajuste colectivo y cuando decidan que las aguas vuelven a su cauce, no dudarán un solo microsegundo en abrir nuevas instalaciones en China para abaratar los costes de producción y dar un empuje a sus “paupérrimos” beneficios. Y que fácil habrá sido entonces, gracias a la crisis, haber dado un “gorrazo” a 7000 comprensivos empleados al mismo tiempo ¿verdad?
China, que es igual a costes salariales de risa y explotación máxima de mano de obra de cualquier sexo y edad, saltándose a la torera toda mínima norma internacional, se beneficia por tanto de la crisis occidental aumentando su riqueza con paso firme y despejado hacía el liderato económico mundial. Todo por supuesto, a costa del beneplácito de un capitalismo exacerbado con doble moral que, por un lado se desvive por ayudar al necesitado, y por otro permite y fomenta la esclavitud volviéndole la cara a todos y cada uno de los llamados Derechos Humanos.
Sólo como ejercicios para despertar su curiosidad, les invito a que estudien las etiquetas de fabricación de cualquier aparato tecnológico, juguete o prenda de vestir que encuentren en sus respectivos hogares. Muchos de ellos procede de China y, aunque no lo crean, la mayoría se han terminado de montar en barracones, por menores de edad y en condiciones infrahumanas. ¿Por qué? Pues porque son sin duda más baratas. Y si no recuerden el escándalo de una conocida marca deportiva con los balones fabricados en Afganistán.
Lógicamente, como pueden suponer, esto no significa que estas magníficas cifras económicas chinas producen un enriquecimiento global del país asiático sino más bien sólo para aquellos que sujetan las riendas y lo explotan a gusto junto a la complicidad de occidente, porque el resto, como todos también podemos imaginar y nos la trae bien al pairo al fin y al cabo, continúa confinado y obligado a trabajar 20 horas diarias los siete días de la semana. Ahí es nada.
miércoles, 14 de enero de 2009
FALTA DE PREVISIÓN

Imagino que, como los políticos competentes que creo que se consideran, ahora es cuando llega el momento de echar la patata caliente al otro lado de la red: que si todo está a falta de un documento que debe extender Adif, que si el terreno anexo a las obras puede resultar peligroso, que si pitos que si flautas y que, por supuesto, la culpa la tienen aquellos contribuyentes que lo quieren todo nuevo, para ayer y calentito.
Lo que resulta obvio, y considero que pocos lo negarán, es comprobar cómo en ciudades de Primera División, pongo por caso Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, etc. se construyen estaciones y túneles de metro en cuestión de pocos meses y aquí, en “la Tacita de Plata” (urbe que comienzo a pensar que es de regional preferente por más que la queramos con locura y nos afanemos en lo contrario), las obras se extienden largos meses e incluso años, ya fuere por la incompetencia de unos u otros, por la pésima y lenta burocracia, por la incombustible ausencia de acuerdos políticos o porque, simplemente, media docena de trabajadores con un palustre y cigarro en mano poco pueden hacer mientras el resto de la ciudad se desespera ante la ineptitud o escasa sapiencia de los que controlan el cotarro.
A todo esto, les recuerdo, señores responsables de este desaguisado, que el retraso de las obras continúa estrangulando cada vez más el flujo comercial del centro de la ciudad, aunque cada vez más me da que pensar que eso bien poco les importa.
Día tras día, el que antes solía visitar Cádiz en su vehículo particular, ahora se marcha horrorizado y sin ánimos de repetir la experiencia porque no se cree, como la mayoría, que este circo se haya montado para la ampliación de unas pocas plazas más que, a buen seguro y si no al tiempo, no van a aliviar en absoluto el cáncer que supone en Cádiz la falta de plazas de aparcamiento, pero sí que llenarán, casi con total probabilidad, el bolsillo de alguno que otro.
Y por si no estuviéramos bien servidos de sopa, ya mismo, a escasas fechas del carnaval, nos llega de pleno el segundo plato con el comienzo de las obras de adecentamiento de la calzada que circunda el casco antiguo. Sí, estoy de acuerdo con el hecho de que el piso resulta bastante irregular y que son necesarias, pero lo son no ahora, sino desde hace bastantes años. Con esto quiero decir que desde primeros de siglo esto se podría haber reparado en pequeños tramos sin perjudicar tanto como lo van a hacer ahora. Y es que en una ciudad-isla como la nuestra, que de pronto se borren del mapa cerca de 1800 plazas de aparcamiento, significa poco menos que el inicio de una histeria general y la muerte de las pocas empresas del centro que aún soportan a duras penas los bombardeos de una crisis a la que ni siquiera parece verle fin el mismo presidente del Gobierno. En resumen, una vez más, la alarmante ausencia de previsión de algún incapaz sigue oprimiendo todavía con más fuerza el gaznate de esta bella ciudad trimilenaria que, a cada día que pasa, ya no tiene ni puñetera gana de sonreír mientras sigue pensando que durante ese jodido 2012, se va a asemejar irremediablemente a ese Villar del Río que el gran director Luis García Berlanga retrató de forma maravillosa en “Bienvenido Mr. Marshall”.
martes, 13 de enero de 2009
RECTIFICAR ES DE SABIOS
En este caso y sin más dilación, mis palabras apuntan de lleno a la alcaldesa de Cádiz, doña Teófila Martínez, y su sibilino deseo de llevar a cabo a toda prisa la tercera fase del estadio Ramón de Carranza a costa de hipotecar las arcas municipales, de una de las ciudades más pobres y deprimidas de Europa, con nada menos que 40 millones de euros, lo que supone un 60 por ciento del presupuesto municipal. (Y que conste que, como a muchos gaditanos me da exactamente igual que sea en uno o en dos años a razón de 20 millones). En este punto me permito un inciso y solicito de forma encarecida al lector que prenda la calculadora más cercana y proceda a multiplicar 40 millones de euros por 166.386 pesetas. Luego que cada uno saque sus propias conclusiones). Y que conste que, cuando decido emerger el periscopio, éste pasa de largo muchos pueblos de señalar si es mejor lo que dice la derecha o la izquierda, sino que sólo se preocupa de apuntar hacia el camino idóneo de lo que como ciudadano de a pie y votante me parece más justo.
Cierto es, como el mismo consistorio gaditano y ella personalmente se ha encargado de recordar, que este proyecto formaba parte de su programa electoral y que así debe cumplirse. Mentiría si dijera que sus palabras no suscitan cierta nobleza y no menor respeto, aunque también lo haría si dijera que, en estos malditos tiempos que corren, se alejan años luz de lo que se entiende por razonable. Y es que creo que en una población como Cádiz, tan enferma por el desempleo, por el cierre constante de empresas, por la escasez de viviendas, por el descenso imparable de la natalidad con el consecuente envejecimiento de la población, por la falta de preparación de cara al turismo, por las desorbitadas tasas de impuestos y servicios y un sinfín de problemas más que comienzan a parecer insalvables, lo último que creo que hace falta es que se termine de modernizar un estadio como el Ramón de Carranza en el que, recordemos y me duele en grado superlativo decirlo como cadista, juega en la actualidad un equipo que, por más que nos empeñemos y por todo el cariño y apoyo que pretendamos darle, a duras penas consigue cuadrar sus cuentas a final de temporada. (Con la innegable duda, dicho sea de paso, que esto genera por parte de sus actuales dirigentes). Así que, desde aquí me pregunto, y siempre que no exista algún interés que desprenda cierto tufo y del que nunca sepamos, si no resultaría más lógico dar un paso atrás respecto a ese punto electoral, emplazarlo para tiempos mejores, e invertir ese enorme presupuesto en otros proyectos mucho más necesarios y prioritarios para una ciudad, que las mismas estadísticas señalan que agoniza y que en el 2012, como muchos moribundos, espera ofrecer una última sonrisa antes de verse sumida en el más mísero abandono.
